Respira (Poesía)
Realidades olvidadas reclaman su legítimo lugar,
instándolos a abandonar lo rígido y estático,
el movimiento de la vida reclama así lo elástico.
Paradójica sociedad, desbordada por el plástico.
Nos esforzamos por mantener un exterior estético,
deshabitando el interior, postergado y desértico.
El equilibrio aparece en forma de pánico escénico.
Ansiedad, estrés y depresión,
alarmas que eludimos con técnicas de evasión,
narcotizados con fármacos, consumo o televisión.
Olvidamos las verdades que viven en nuestro interior.
Cortamos nuestras alas en pos de la certidumbre.
Olvidando nuestros sueños,
tras la niebla ocultamos la lumbre.
Obviamos que todo organismo tiende a la homeostasis,
provocando así nuestra propia metástasis.
Desbordamos la apariencia olvidando la esencia.
Grados de distancia definen una ilusoria diferencia.
Realidades opuestas y tangentes convergen en la frontera.
Erigimos “dioses”.
Ayer la religión, hoy la ciencia.
Creemos que debemos elegir entre el interior y la apariencia.
Creamos demonios a los que culpar.
Así nos evitamos la tarea de investigar,
porque es más fácil juzgar,
porque es ardua la tarea de pensar,
porque es difícil sacar nuestra sombra a pasear.
Olvidamos que el cero no se puede dividir,
que la esencia permanece por el mero hecho de existir,
que cada número que suma no divide,
que hay sitio para todos,
así que da y recibe.
No temas y vive con alegría.
Imagina interior y exterior en armonía.
Respira,
pues la vida, en el respirar
encuentra su mejor alegoría

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