Consejos a mí misma
Si buscas el sentido de la vida,
ten en cuenta que el sentido es una dirección, no un destino.
¿Por qué no tomas iniciativas que apunten en la dirección correcta mientras dejas que el destino se encargue del resto?
Tú planificas la ruta, el destino los detalles.
Así, tienes expectativas y apertura para corregirlas si es preciso.
El mundo puede sorprenderte pero no cogerte por sorpresa.
Te has preparado cual halcón,
para que los vaivenes de la vida no te desvíen.
Tu sabes que aunque en la ruta puedes encontrarte retenciones o desvíos todo marchará bien si tienes presente tu sentido.
Tampoco es oportuno tomarte a ti misma demasiado en serio.
En la vida unas veces ganas y otras aprendes.
El sentido del humor y la capacidad de reírse de uno mismo son el cáliz que permite saborear la dulce ambrosía que libera la amargura de la vida.
Serás como el bambú, resistente y flexible.
Serás como la mariposa, grácil y liviana.
Serás como el loto, que hundió sus raíces en el fango para después desplegar y entregar al mundo toda la belleza que es capaz de crear.


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