Viaje al centro de mi universo (Poesía)
Hoy os traigo otra poesía de mi propio imaginario. La titulé Viaje al centro de mi Universo.
Espero que os guste:

Estaba viviendo en un mundo dual
dónde todo es blanco o negro.
Obvié la extensa gama cromática.
Me extravié, perdí mi camino,
olvidado en alguna parte.
Ahora tomo las riendas.
Ahora el obrar sigue al ser,
y me gusta ser intranscendentemente transcendental.
No hay culpables, hay responsabilidades.
No hay pérdidas, hay elecciones.
Hay consecuencias e inconsecuentes.
Mi poder nace de dentro.
Yo misma lo creé.
Viajé hasta el centro y regresé.
A menudo cuando creo un poema lo hago de forma intuitiva y sucede que después cuando lo analizo entiendo cosas que no vislumbré en un primer término. Este es el caso. Analicemos entonces:
Las tres primeras estrofas que dicen "Estaba viviendo en un mundo dual dónde todo es blanco o negro. Obvié la extensa gama cromática." pueden hacer referencia a una visión del mundo dualista y/o polar, que se compone de opuestos absolutos, en el que se obvian los matices, los claroscuros, la gama de grises, se pierde el paisaje mirando el marco del cuadro.
A continuación prosigo "Me extravié, perdí mi camino, olvidado en alguna parte" expresando mi confusión. Estaba perdida, había centrado mi foco en una única parte y esto no me permitía comprender la realidad de la totalidad de la situación. Es como hacer zoom en un mapa de bits y ver sólo unos pocos píxeles. No podrías vislumbrar la foto.
En las estrofas 6ª y 7ª dónde dice "Ahora tomo las riendas. Ahora el obrar sigue al ser" Cuando escribí esto tenía en mente la máxima medieval "operari sequitur esse", y tenía bien presente el contenido de la inscripción oráculo de Delfos "conócete a ti mismo". Estas estrofas para mí representan el deshacerse de las máscaras y acceder a tu yo real, a tu centro, y contactar con tu centro para mí viene a ser similar a los siguientes conceptos: psicológicamente sería como el "superyó" de Freud que posee el conjunto de valores morales y creencias en las que proyectamos la mejor versión de nosotros mismos; Espiritualmente como el "sí mismo" de Jung, (arquetipo de la totalidad que como centro, participa de todos los niveles del ser. Como punto central, siempre forma parte de la imagen del círculo. Mientras el ego posee un carácter finito, transitorio y parcial, el sí-mismo es infinito, eterno y total); O filosóficamente como el "superhombre" del que hablaba Nietzsche, capaz de superarse a sí mismo y a su naturaleza.
Evidentemente yo no soy mi superyó pero al tomar la iniciativa y la responsabilidad que recae sobre mi propia existencia, trabajando en mi autoconocimiento estoy en disposición de "seguir al ser", es decir, siendo yo imperfecta, con todos mis sesgos y traumas, aunque no puedo desvincularme plenamente de mis sesgos cognitivos ni de los efectos de mis traumas puedo hacerlos conscientes, ya que como decía Jung "Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, no siendo consciente de su propia oscuridad". Hablando en términos metafísicos sigo mi luz (aquello que quiero ser) siendo consciente de mi oscuridad (aquello que se interpone entre yo y lo que quiero llegar a ser o entre mi yo actual y mi yo ideal). Hablando en términos psicológicos tengo unos estándares y unos valores que representan mi yo ideal aunque en la práctica yo no sea mi yo ideal, pero al mismo tiempo soy consciente de mis miedos, sesgos, traumas y de la infinidad de cosas que desconozco que me impiden ser mi yo ideal. El obrar sigue al ser, vendría a ser que siendo consciente de todos esos lastres que se que llevo, sigo queriendo alzar el vuelo. Y aunque no pueda volar, puedo ir soltando lastre, puedo mejorar mi autoconocimiento y ser una mejor versión de mi misma para mí y para los que me rodean. No seré perfecta, pero podré ser una versión mejorada, más autónoma y libre de mí misma.
La octava estrofa dice "y me gusta ser intranscendentemente transcendental". Aquí claramente quiero indicar que a menudo separamos lo espiritual de lo terrenal en cajones estancos, y creo en lo espiritual como aquello que bebe de las aguas oceánicas del subconsciente neptuniano. Concibo lo espiritual como lo intangible que se precipita en la materia a través de lo tangible. Lo espiritual es un campo cuántico de posibilidades. La materia es su definición a través de lo que pensamos, sentimos y hacemos influenciados por nuestro entorno, nuestra cultura, nuestras vivencias, nuestro tiempo, nuestros seres queridos, etc. La materia es una definición ad hoc, que se ve influenciada por nuestro contexto biográfico de lo que es puro potencial en su gradiente 0. Luego, desde esta concepción si bien espiritualidad y materia son conceptos distintos, están íntimamente relacionados y resulta difícil verlos como cajones estancos del dualismo Cartesiano. Encuentro que aquellos que se centran en la espiritualidad a menudo se alejan del mundo y aquellos que se centran en el mundo material a menudo se olvidan de la espiritualidad, cuando ambas están íntimamente ligadas, y saber como se influyen mutuamente es para mí sabiduría. Si soy crítica con los extremos del materialismo despreocupado y de la espiritualidad que infla el ego es porque los conozco bien. Entonces situarme en medio de los extremos es ser intranscendentemente transcendental. Esto también habla de la importancia de no tomarse a uno mismo tan en serio, por ejemplo, dentro de una exagerada introversión y espiritualidad que te aleje del mundo cual ermitaño o monje circense, ni vivir sólo en una extroversión despreocupada, desvinculados del propio mundo interior y las necesidades del "yo" ya sean estas conscientes o inconscientes. Se trata de buscar el equilibrio entre el interior y el exterior, entre "yo" y el "otro". "In medio virtus est" que diría Arístóteles. Para mí la espiritualidad tiene sentido si te sirve en tu vida real, en tu día a día, si te ayuda a ser mejor persona, si te hace más feliz.
Las siguiente estrofa prosigue "No hay culpables, hay responsabilidades". Habla de que en la vida para caminar livianos debemos de responsabilizarnos de nuestros actos y elecciones. La culpa es un lastre, ya sea que te culpes a ti mismo o que no seas capaz de perdonar a otro. Si te culpas a ti mismo deberías perdonarte sin por ello necesariamente ser autocomplaciente, sino al contrario, pensar que lección puedes extraer de la experiencia que te ayude en tu futuro. A menudo esas lecciones no son comprendidas en el momento en que suceden sino a través del tiempo y/o la reflexión interna. Si culpas a otro, podrías desvincular la asociación global de una persona con un acto determinado o varios actos. Esto no significa bajo ningún concepto que implique permanecer al lado de esa persona. Eso puede darse o no dependiendo de las circunstancias, pero en cualquier caso perdonar te permite estar en paz contigo mismo y cuando aún duele lo que ha hecho alguien porque por ejemplo sea injustificable e incomprensible, basta con que sepas que probablemente si eso es así hay algo que está funcionando mal para que se de esa actitud, algo que seguramente ni tu ni la persona en cuestión estáis en disposición de entender y lo mejor en ese caso es aplicar amor propio y liberarse del rencor por un mero acto de amor a uno mismo para buscar la propia paz. Insisto, liberar la culpa no implica permanecer en situaciones injustas, abusivas o manipuladoras. Muy al contrario implica apreciar el propio valor y no cargar con emociones que nos lastren en nuestras vidas.
El poema prosigue con "No hay pérdidas, hay elecciones. Hay consecuencias e inconsecuentes" que hace alusión a que en nuestra vida estamos continuamente haciendo elecciones y toda elección supone "perder algo" para quedarse con "otra cosa". No creo que exista la elección perfecta. Existe un mejor o peor análisis de las variables y en consecuencia una mejor consecución de las expectativas según sean estas más realistas o ilusorias en base al conocimiento de la realidad circundante. No creo en los "y sis", en los "que hubiera pasado si". Para mí son del todo inservibles. Las decisiones más acertadas son experimentadas como placenteras y las más erradas como dolorosas, aunque a menudo portadoras de aprendizajes si se presta la debida atención. Otra cosa es ir por la vida cual pollo sin cabeza, en cuyo caso la concatenación de experiencias sin reflexión sobre las mismas apunta a un desenlace funesto. De ahí lo de consecuencias e inconsecuentes. Los inconsecuentes son aquellos que no aprenden de las lecciones de la vida, que están dispuestos a detenerse, observar, reflexionar y aprender. Enfrentarse a uno mismo puede ser duro cuando el "balance contable" es negativo, pero es la única manera segura de medrar. En este sentido consideremos la siguiente frase de Jung: "Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma"
Finalizando ya con las últimas estrofas encontramos "Mi poder nace de dentro. Yo misma lo creé. Viajé hasta el centro y regresé." Esto representa el empoderamiento a través del aprendizaje que brinda el esfuerzo continuado en la auto-observación, la introspección y la reflexión. No se trata de llegar a un éxtasis, nirvana o culminación última sino más bien de un continuo trabajo interior combinado con una disposición continua apertura al mundo exterior. De ese modo el flujo continuo exterior/interior, yo/otro, puede obtener un mayor equilibrio. Así, como narra de Joseph Campbell en el "El hombre de las mil caras" emprendemos un viaje a nuestro interior, y volvemos al mundo exterior con los "tesoros" que trajimos de nuestro personal "viaje del héroe", listos para experimentar de nuevo, en un proceso sin fin, que nos motiva y nos perfecciona. Teniendo presente como ya sabían los antiguos Taoístas tal y como se expresa en el I-Ching, ("libro de los cambios" o "libro de las mutaciones"), escrito hacia el 1200 a. C.
Información adicional o recursos
*Breve información sobre el I Ching (extraída de la wikipedia): "La filosofía del I Ching supone un universo regido por el principio del cambio y la relación dialéctica entre los opuestos. Nunca presenta una situación en la que no esté incluido el principio contrario al rector del signo, que conducirá a un nuevo estado. Los cambios se suceden de manera cíclica, como las estaciones del año, lo cual muestra claramente el concepto taoísta del yin y yang."
Si queréis seguir indagando sobre temas similares o afines os puede resultar interesante ver una entrada anterior de este blog titulada "Preguntando a Chat GPT 4. Parte 1 en la que pregunto al char Bot si puede hallar alguna correlación entre la red de joyas de Indra, el campo unificado y el Tao. A continuación os dejo el enlace:
preguntando-chat-gpt-4-parte-1doescribiendo.blogspot.com/2023/04/preguntando-chat-gpt-4-parte-1.html
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Sin más cual Julio Verne con su viaje al centro de la Tierra me despido con este análisis del viaje poético al centro de mí misma. Espero que os haya gustado.
Gracias por leer hasta aquí.
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